Si tenemos un perro en casa habremos adquirido una gran responsabilidad. Una vez tomada esa importante decisión, empieza a correr de nuestra cuenta la educación, alimentación y salud de nuestra mascota. Está en nuestras manos su bienestar en general por lo que hemos de procurarle un hogar correcto en el que poder ser bien educado. Aún así, siempre estamos expuestos a que nuestro perro sufra cualquier enfermedad física o a que su estado anímico se vea afectado. Hoy repararemos precisamente en estas últimas, en las enfermedades psicológicas que puede padecer nuestro can.
Hemos de tener muy cuenta que el mundo emocional de los perros es muy parecido al nuestro y que el riesgo de padecer enfermedades psicológicas como alguna fobia, ansiedad o depresión esta ahí presente.
La falta de cariño, compañía y cuidado por parte de los amos o la llegada de una nueva mascota a casa puede originarle a nuestro perro una situación crítica donde es probable que comience a desarrollar una depresión canina sino se le atiende debidamente.
La soledad suele ser unos de los factores más importantes a la hora de que nuestra mascota presente un cuadro de depresión. Si está decaído, inapetente o triste debemos estar pendientes del animal ya que suelen sentir la soledad de una forma muy negativa. La solución según la mayoría de los veterinarios, es de sentido común. Ofrecerles más cariño que nunca, ayudarles a descubrir cosas positivas en su vida diaria y atenderles para que puedan superar el problema con la mayor rapidez.
Además, los perros también son susceptibles de padecer algún tipo de trauma (por ejemplo por la muerte de un ser querido) que pueden ocasionar conductas compulsivas en cuyo caso es conveniente, siempre, acudir al veterinario. También pueden padecer fobias (por ejemplo el miedo a las tormentas) al igual que las padecemos los humanos.
En resumen, debemos conocer a fondo el mundo emocional de nuestra mascota porque estando informados podemos evitarles muchos problemas psicológicos. Ello nos ofrecen su compañía incondicional, a nosotros nos toca aprender a valorarlos y procurarles una vida feliz llena de cariño.
