Para saber si estamos alimentando bien a nuestro felino es importante que tengamos en cuenta diversos factores. Para empezar, debemos facilitar a nuestra mascota un lugar cómodo y seguro donde pueda comer con total libertad. Debe ser un lugar accesible y alejado de la bandeja de arena donde hace sus necesidades.
En segundo lugar, hemos de tener en cuenta que la alimentación es uno de los pilares fundamentales para el buen crecimiento de cualquier ser vivo y más en el caso de los gatos domésticos. Muchos veterinarios aseguran que la mayoría de casos de gatos enfermos que atienden en sus consultas se deben a una alimentación deficiente. Y que muchas personas cometen el error de alimentar a su mascota a base de alimentos de la dieta humana. Es básico que seamos conscientes de que este tipo de dieta no contiene los nutrientes que necesita nuestro felino.
Por tanto, lo más recomendable es darle a tu mascota algún tipo de balanceado o piensos para gatos. Es importante saber que cualquier pienso que le demos a nuestra mascota debe contener de un 25 a 30% de proteína y de un 15 a un 40% de grasa. Si el alimento del felino contiene una cantidad alta en proteínas, podemos estar tranquilos ya que esto quiere decir que contiene taurina aunque no lo mencione específicamente. La taurina es un aminoácido básico en el desarrollo de cualquier mamífero, sin embargo el gato no puede obtener la necesaria por lo que debemos ofrecerles un aporte adicional. Gracias a la taurina podemos conseguir, por ejemplo, que nuestra mascota tenga un corazón fuerte y saludable.
Existen diversos tipos de piensos según los requerimientos de cada animal (esterilizados, obesos, hembras preñadas, diabéticos...) por lo que es bueno consultar al veterinario para concluir cual es el adecuado. También podemos elegir entre la comida seca o de lata, la primera es más económica aunque contiene más calorías que la de lata que contiene un 70% de agua y engorda algo menos. Muchas personas resuelven ligar ambas comidas en la alimentación de sus gatos.
Lo ideal, es repartir el pienso en varias comidas al día y que sean cantidades reducidas para que el gato no se sienta pesado. De este modo, estaremos asegurando un salud plena en el animal.
